Las policíacas son para el verano

Confieso que siento remordimientos de conciencia cuando miro las novelas que me esperan sobre la mesa de mi cuarto de estar (¿os apunto alguna?: El periodista deportivo, de Richard Ford; Voces de Chernóbil, de Svetlana Alexievich; La ley del menor, de Ian Mcewan; El sistema, de Ricardo Menéndez Salmón; La buena reputación, de Ignacio Martínez de Pisón, Cinco esquinas, de Vargas…