“El hombre que amaba a los perros”, de Leonardo Padura

“La bruma helada devoró el perfil de las últimas chozas y la caravana penetró otra vez en el vértigo de aquella blancura angustiosa, sin asideros ni horizontes. Fue en ese instante cuando Liev Davidovich consiguió entender por qué los habitantes de aquel rincón áspero del mundo insisten, desde el origen de los tiempos, en adorar…

Las policíacas son para el verano

Confieso que siento remordimientos de conciencia cuando miro las novelas que me esperan sobre la mesa de mi cuarto de estar (¿os apunto alguna?: El periodista deportivo, de Richard Ford; Voces de Chernóbil, de Svetlana Alexievich; La ley del menor, de Ian Mcewan; El sistema, de Ricardo Menéndez Salmón; La buena reputación, de Ignacio Martínez de Pisón, Cinco esquinas, de Vargas…